Abrazarte por la espalda

Anoche, en mis interminables conversaciones telefónicas con mi hermana, donde el verbo se dispara y las emociones las tratamos a corazón abierto, me contó que había leído un artículo de Carmen Amoraga, su título” abrazarte por la espalda”. Después de leerlo juntas nos dimos cuenta que esa pena que no sabemos dónde poner… y que creíamos única…también la sienten otros, que tragar lágrimas, miedos y ausencia es” lo natural”, que sentir que no pasa el tiempo aunque se hace eterno el recuerdo de nuestro último abrazo con él, o de compartir su sonrisa y ese amor que desbordaba por sus ojos de cielo. Oír esas palabras que siempre le dicen a mi madre “tranquila el tiempo todo lo cura” aunque ella no tiene cura , está enferma de desamor porque le falta mi padre, una mañana cambio su vida y nadie sabe explicarle porqué. Y continuar viviendo… y aprender a continuar viviendo… mientras sucede, inventaré un cielo cubierto de paraguas de colores para que la pena no nos cale hasta los huesos.

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